“Con mucha sorpresa pude constatar que llega información a nivel de ONG a la oficina de los congresistas y que muchas veces proviene de hondureños y de hondureñas que tergiversan la verdad…Aun sabiendo que con eso hacen un enorme daño a Honduras” (Presidente Hernández).

Un nuevo frente de cuestionamientos abrió el Presidente Juan Hernández al criticar a las ONG’s que operan en Honduras, acusándolas de desprestigiar la imagen del país al realizar denuncias de violaciones a los DD.HH. en el Congreso de Estados Unidos.

El embate de Hernández se da por la reducción de la ayuda económica que implanta la Ley Berta Cáceres, presentada por cinco congresistas de EE.UU., la cual exige el esclarecimiento del crimen de la líder indígena, la sanción para policías y militares violadores de derechos humanos y el retiro de las fuerzas armadas de las labores policiales, esta última piedra angular de las medidas de seguridad del Presidente.

por que fracasan los países - la voz catracha
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La sociedad civil reaccionó de manera crítica frente a las acusaciones de Juan Hernández. El Ph.D. en Derecho Internacional Joaquín Mejía, del ERIC, mencionó que 1) el Estado es el responsable del respeto y garantía de los DD.HH., teniendo la obligación de adoptar todas las medidas necesarias para prevenir las violaciones e investigar y sancionar las existentes; y 2) el Estado también es el principal responsable de las violaciones de los derechos humanos, por lo que el gobierno de Hernández, con sus actos y omisiones, es quien denigra al país en el exterior.

Asimismo, el director de Casa Alianza, José Ruelas, señaló que Hernández “lo único que pretende con esas acusaciones es esconder su incapacidad y su fracaso en la protección de los derechos humanos en Honduras”.

La mala imagen de Honduras en el extranjero no es reciente, como tampoco es responsabilidad de las ONG’s.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visibilizó en su informe de 2015 sobre corrupción, que “son preocupantes los alarmantes niveles de violencia que hacen de Honduras uno de los países más peligrosos del planeta y que afectan particularmente a la población joven. Es alarmante la existencia de desapariciones forzadas, de altos niveles de violencia de género y de graves conflictos agrarios. Además, preocupa la existencia de una situación de gran impunidad debido a la debilidad institucional, la corrupción y la falta de independencia del Poder Judicial. A su vez, es preocupante que exista una amplia gama de violaciones a los derechos humanos, que van desde la ocupación ilegal de tierras de comunidades indígenas, rurales y afrodescendientes, hasta la violación de los derechos laborales y actos de discriminación”.

La pobreza que afecta al 70% de la población, el bajo nivel educativo, los problemas del sistema de salud, entre otras también son causas de violación de derechos humanos institucionalizadas desde el Estado y que tienen alcances internacionales.

En estados de institucionalidad débil, como el caso hondureño, la mayor existencia de ONG’s responde a que el Estado no es capaz de garantizar y respetar los DD.HH. En el país operan actualmente más de 12,000 ONG’s, número que significa que en Honduras existe una alta carga de responsabilidad que el Estado no asume, pese a que es su obligación (Por ejemplo: España tiene 3,800 ONG; en México hay cerca de 27,000, pero México es 17 veces más grande que Honduras).

La mala imagen del país, en definitiva, no viene dado por las denuncias de las ONG’s, sino por la incapacidad del Gobernante de turno para mejorar las deficiencias estructurales del Estado, como la falta de institucionalidad pública, de gobernanza, de democracia entre otras que siguen sumiendo a las hondureñas y hondureños en malas condiciones de vida, pobreza, inseguridad y violencia.