La reclamación de objetividad que ilumina al gran arte, buscando acercarse a la realidad por encima de las limitaciones irracionales de la época.

Pável Aguilar es un creador con ideas frescas. Mezclando la opresión de la violencia institucionalizada en la vida de hondureños y hondureñas, los conceptos digitales y el calvario social de vivir en un país permeado por la corrupción, encuentra la inspiración necesaria para plasmar en sus constructos digitales, obras de arte que representarán a Honduras en la X Bienal de Costa Rica y serán incluidas en la lista de artistas visuales de la Galería Ob Art de Barcelona.

Con una carrera iniciada el 2011, su primera obra fue “Retransmisión”, donde una imagen militar con máscara de gas, hace resonar un himno nacional lleno de estridentes chirridos. Una videoperformance que parodia la militarización como una falsa idea de la seguridad ciudadana promovida por el Estado e institucionalizada como “amor a la patria”.

por que fracasan los países - la voz catracha

En 2013 crea “Type”, una reflexión sobre la impunidad de los asesinatos cometidos en el país y una crítica subterfugia al obsoleto sistema de justicia. En Type, unas manos escriben en una añosa máquina de escribir el número de asesinatos que ocurren cada año; cada número es seguido de un rápido pasar de página, cuyo sonido se compaginó con la velocidad de una ráfaga de una metralleta, creando una sensación de miedo no explicable en aquellos que han escuchado la percusión de este tipo de armamento.

En 2015, Aguilar hace nacer “Amputación”, obra inspirada en la mutilación que sufrió un migrante hondureño en su periplo hacia los Estados Unidos, el cual permite reflexionar sobre los riesgos de la migración y las falencias del Estado hondureño que obliga a la desintegración de las familias por la falta de oportunidades. Con el sonido de “La Bestia” de fondo, el ritmo de la maquinaria juega con las imágenes para puntualizar el lugar donde se sufre la amputación, no sólo física, sino que emocional.

El artista de 26 años ya ha tenido una buena trayectoria, participando también en exposiciones en Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Argentina, Guatemala y reiteradamente en Honduras. Aunque su sello distintivo como artista aún está en desarrollo, su carrera emergente se ha ido consolidando, dejándolo como el referente hondureño en el arte audiovisual.