Los niveles de dióxido de carbono en el mundo -el mayor causante del cambio climático- rompieron los récords en la primera mitad del año, aunque Honduras sólo emite el 0,1% del total de gases de efecto invernadero.

El 2016 puede convertirse en el año más caliente de la historia debido a que las temperaturas medias han superado todos los records durante el primer semestre del año, según informó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La temperatura media del 2016 estuvo 1.3 grados Celsius por encima de la media de la era preindustrial, lo que motivó un deshielo más rápido de los polos, siendo junio registrado como el 14 mes consecutivo más caluroso de la superficie terrestre y de los océanos.

El Secretario General de la OMM, David Carlson, dijo que “otro mes, otro récord, y así otro y otro. La tendencia al cambio climático está alcanzando nuevas escalas, intensificadas por el fuerte fenómeno de El Niño entre 2015 y 2016”, ya que los gases de efecto invernadero, responsables de condensar el calor, no han menguado.

G

La última vez en que las temperaturas en el mundo estuvieron por debajo de esa media fue en diciembre de 1984

desigualdades en las emisiones de CO2

Fenómenos climáticos

La consecuencia de las elevadas temperaturas y la concentración de dióxido de carbono en el mundo se aprecia en las olas de calor que afectan a los países, las lluvias intensas, el aumento de ciclones tropicales de impacto mayor y el deshielo anticipado de los polos.

Como punto de comparación, se aprecia actualmente que la extensión del mar Ártico cubre el 40% de lo que solía cubrir a inicio de los 80’; también se aprecia mayor humedad en Asia, Europa y Sudamérica, en contraste con la mayor aridez que enfrenta Centroamérica, Rusia, Colombia, Brasil y Chile.

Los efectos del cambio climático tienen preocupados a los científicos en la tierra, por lo que la NASA inició la operación “IceBridge” en julio de 2016, cuyo objetivo es medir los pozos de hielo en el Ártico para intentar determinar el por qué se está derritiendo el hielo a una escala nunca antes vista.

Situación de Honduras

En el caso de Honduras, este 2016 la media histórica de temperaturas ha sido superada hasta por 4 grados centígrados, lo que provocó sequía y posteriormente lluvias fuertes e intermitentes en el territorio nacional.

A nivel de ciudades, el 31 de marzo se registró una temperatura de 38 grados centígrados y una sensación térmica de entre 46 y 48 grados en San Pedro Sula, siendo el día más caliente en cuanto a ciudades en lo que va del 2016.

En relación a la emisión de dióxido de carbono, Honduras registra una tasa de emisión anual de 8,834 mil toneladas, lo que constituye un impacto del 0,1% en el total de gases de efecto invernadero provocados por el mundo, especialmente por países industrializados.

Por la ubicación geográfica de Honduras, en la parte más ancha del istmo centroamericano, el país se encuentra permanentemente expuesto a eventos meteorológicos extremos, afectando los niveles de pobreza. En el estudio para el 2015 del Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch, se identifica a Honduras como el país más afectado a nivel mundial por eventos climáticos extremos en el periodo 1994-2013.

 

Debido a que Honduras es afectado por la emisión de carbono proveniente de otros países, el adoptar medidas de reducción interna no tienen un mayor impacto en la calidad de vida de las personas, por lo que el camino es la adaptación al cambio climático para reducir la vulnerabilidad del país.

Como mecanismos de adaptación al cambio climático, Honduras ha formulado diversas leyes y políticas, tales como: la Ley de Cambio Climático, la Estrategia Nacional de Cambio Climático y la Ley Agroforestal para el Desarrollo Rural, encaminadas a tener un desarrollo bajo en carbono y resistente a los efectos del cambio climático que promueva la adaptación y traiga cobeneficios a la población.

No obstante, la baja capacidad adaptativa y alta sensibilidad de la población, derivado del alto porcentaje de esta que se encuentra bajo la línea nacional de pobreza, hace que estas políticas y leyes hayan quedado más en el papel, que en la formación de mecanismos operativos de transformación social.

Si Honduras no logra un desarrollo sostenible, basado en el modelo de justicia climática para la superación de la pobreza a través de empresas amigables con el ambiente, seguirá siendo impactado por la contaminación generada por otros países, impactando finalmente a las personas más pobres del país.

desigualdades en las emisiones de CO2 Honduras