La Fundación Friedrich Ebert presentó en Tegucigalpa el Anuario de la Seguridad Regional 2015, compendio que examina la situación de la seguridad en los distintos países latinoamericanos y que en esta ocasión se enfocó en las dinámicas del narcotráfico, las políticas contra las drogas y el estado de las discusiones sobre la necesidad de reformarlas.

Entre los capítulos de Anuario destacan los análisis sobre el narcotráfico y la criminalidad organizada, la salud y las drogas, los ecosistemas transgresores violentos, las nuevas dinámicas del crimen organizado, la crisis de gobernabilidad, del delito a la regulación de la marihuana y la politización de la seguridad.

Asesinatos en Honduras

En relación a los datos de Honduras, el Anuario destaca que sigue siendo el país más violento de América Latina, con un promedio de 20 muertes violentas por día, las que se concentran principalmente en las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula.

Además, reseña que entre 2010 y 2014 hubo 593 masacres, que afectaron un total de 2,179 personas, lo que implica una incidencia de 10 masacres por mes.

En cuanto a crimen organizado, el sicariato fue el responsable del 41,7% de los asesinatos ocurridos en 2014, las muertes ocasionadas por las Maras y barras bravas llegó al 3,7% y las acciones de extorsión generaron un 2% de muertes violentas.

Políticas antidrogas en Honduras

El Anuario indica que las políticas antidrogas han sido reformadas desde el 2010, periodo en el cual se han planteado diversas estrategias con más o menos resultados.

El documento explicita 18 de estas estrategias, algunas de las cuales se concentran en el fortalecimiento institucional y el control del delito mediante la expedición de leyes que establecen nuevas figuras penales y el endurecimiento de las penas a delitos ligados al crimen organizado; la persecución penal, la reforma parcial de las instituciones de seguridad, defensa y justicia, la implementación de un modelo de extradición de capos de la droga, la privación del dominio de bienes de origen ilícito y la militarización de la seguridad interna.

seguridad en honduras

Crimen organizado y narcotráfico

El Anuario posee un capítulo especial dedicado a Honduras sobre el Crimen Organizado, el Narcotráfico y las Políticas Antidrogas, escrito por Arabezka Sánchez, el cual destaca que el país es utilizado para almacenar, comercializar y trasladar la droga proveniente de Sudamérica con destino a México y Estados Unidos.

Esto incrementó la “violencia y la criminalidad, el control de amplias extensiones territoriales por parte del narcotráfico, el creciente nivel de corrupción en las instituciones públicas y el alto nivel de impunidad en el sistema de seguridad y justicia”, reseña el documento.

Sobre la estructura del crimen organizado hondureño, se indica que es vertical y adopta las formas de carteles, grupos criminales o Maras. En el caso de los carteles, además de su gente organizada, posee alianzas con bandas criminales y tiene más de una Mara a su servicio para desarrollar actividades como transporte y custodia de cargamentos de droga, sicariato, testaferrato y similares.

Dentro de los carteles identificados en el Anuario, se señala el de los Matta, los Valle, el Cartel H, el Cartel Lobo asociado al Cartel de Sinaloa, Los Cachiros que contaban entre sus integrantes con el hijo del Expresidente Porfirio Lobo y los Handal.

También se destacan las maras, siendo las principales la Mara Salvatrucha y la 18, aun cuando también se reportan otras emergentes como “El combo de los que no se dejan”, la 61, los Benjamines y los Chirizos, que ejercen control territorial sobre barrios y colonias de zonas marginadas de Tegucigalpa y San Pedro Sula.

seguridad en honduras

Corrupción hondureña

El Anuario indica que la percepción de corrupción en el país llega a 67,3%, siendo justificada por los escándalos que exhiben los medios de comunicación habitualmente, tales como el del IHSS, el IP y el del Instituto Nacional de Jubilados y Pensionados.

La corrupción se ha permitido existir, siendo responsabilidad principal del Ministerio Público, quien mantiene un 79% de los delitos cometidos en el país en estado de impunidad.

Conclusiones para Honduras

El capítulo hondureño expresa que la migración es motivada en gran medida por el crimen organizado y el narcotráfico.

Asimismo, expresa que el narcotráfico ha ido en aumento desde hace 19 años, pese a las transformaciones de las políticas antidrogas; y refleja que los carteles cambiaron sus estructuras, al pasar de estructuras conformadas por funcionarios públicos a estructuras familiares.

Además, señala que la incautación de bienes provenientes del narcotráfico, han beneficiado el clientelismo político al destinarse a programas presidenciales como el Bono 10 Mil, como también perpetúan la falta de transparencia porque el Estado no rinde cuentas sobre la administración de estos bienes, lo que favorecería el enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos.

Finalmente, se reseña que los cambios recientes en la política contra las drogas no reflejan ningún enfoque de prevención o reducción de la demanda, concentrándose exclusivamente en la represión de la oferta.

Lee el Anuario completo

Descargar